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AutoEmpresa Webs y programas para pymes

Tu oficio

Web y partes de trabajo para instalador y reformas.

Te escriben a las once de la noche preguntando cuánto cuesta, y si contestas mañana ya han llamado a otro. El parte de la obra lo lleva un chico en una hoja que se moja. Y el material que sale de la furgoneta a mitad de obra no se lo imputa nadie a nada. Empieza abriendo el presupuesto instantáneo.

Web desde 190 € sin IVA, lo básico de cada cosa; lo demás se suma · automatización desde 190 € por proceso · partes de trabajo a medida desde 990 € la primera fase

  • Se abre sin registrarse
  • Precio cerrado por escrito
  • Sin cuota obligatoria
  • El código se te cede

El margen no se pierde en la obra. Se queda en la furgoneta.

«Me escriben a las once preguntando cuánto cuesta, y si contesto mañana ya han llamado a otro.»

«El parte me llega el viernes, en papel, con las horas puestas de memoria y sin la firma del cliente.»

«A mitad de obra bajamos al almacén tres veces. Ese material no se lo imputa nadie a esa obra.»

«Le pusimos la caldera hace once meses. Tocaría revisión y no se lo va a recordar nadie.»

En este oficio se pierde dinero en tres sitios y ninguno está en la ejecución: en el presupuesto que se contesta tarde, en el material que nadie imputa y en el mantenimiento que nadie recuerda. Las tres tienen algo en común: pasan cuando el que sabe está subido a una escalera o dentro de una furgoneta, no delante de un ordenador.

Lo del material es el más silencioso de los tres. Una obra de dos semanas se lleva cuatro o cinco bajadas al almacén del proveedor, y cada una de esas bajadas es un albarán que se queda en el salpicadero. Al facturar se imputa lo que se recuerda. Y lo que se recuerda siempre es menos de lo que se gastó.

Y lo de la firma no es papeleo: es que un parte sin firma del cliente es una factura discutible, y cuando se discute, se cobra tarde o se cobra menos.

  1. 07:30Sale la furgoneta del almacén. Va cargada con lo que se cree que hace falta, no con una lista.
  2. 10:40En la obra falta una pieza. Bajada al proveedor. Albarán al salpicadero. Hora y media de dos personas, que nadie apunta como coste de esa obra.
  3. 12:15Mientras tanto entran dos mensajes pidiendo presupuesto. Se leen y se dejan para luego, que es cuando ya no hay luego.
  4. 16:50Se acaba el trabajo. El cliente no está. El parte se queda sin firmar y el chico anota las horas «más o menos».
  5. 20:10Se descarga la furgoneta. El material sobrante vuelve al almacén sin que se descuente de la obra.
  6. 23:00Sentado en casa, se contestan los dos presupuestos. Uno ya lo ha cerrado otro.

Haz la cuenta con tus números. Si cada obra se come dos horas de desplazamiento no previstas y ciento cincuenta euros de material no imputado, multiplica por las obras que haces al año. No hace falta que nos creas a nosotros: la cifra sale de tu propia libreta.

Míralo funcionando

Abre el presupuesto y fíjate en lo que filtra.

Ábrelo en el móvil, pide un trabajo de los tuyos y mira la horquilla que sale. Fíjate en esto: el que sólo quería saber si son trescientos euros o tres mil, ya lo sabe sin que tú te bajes de la escalera. Y el que deja el teléfono después de ver ese número es un cliente que ya ha aceptado tu rango de precios. Eso es lo que cambia la mañana.

Cómo leer esta demostración

El programa es real; los precios de dentro, no. Están inventados a propósito. En el tuyo van tus precios, tus horas y tu recargo por desplazamiento según la zona, que en este oficio es media discusión.

Lo que escribas no sale de tu equipo. No hace ni una petición a internet. Lo calcula tu navegador y «Reiniciar la demo» lo borra. Compruébalo con la pestaña de red.

Un instalador no da precio cerrado sin ver la instalación, y está bien que no lo dé. Por eso esto no escupe un número: escupe un rango, dice claramente que hay que ver la instalación y pregunta el código postal para saber si te compensa ir. Lo que ganas no es vender más barato: es contestar el mismo día y no ir a ver obras que no eran para ti.

La otra mitad del oficio también está abierta. El parte de trabajo con firma es otra demo nuestra: el técnico apunta lo hecho, el material y las horas, y el cliente firma con el dedo en la pantalla. Abrir el parte con firma o leer cómo funcionan los partes con firma.

Qué se monta normalmente en una empresa de instalación

Casi nunca todo a la vez. Se empieza por donde más sangra.

  • El presupuesto contestado el mismo día. Con horquilla en la web y respuesta automática al que escribe fuera de horario, para que a las once y cinco tenga ya un rango y una fecha para verlo. Es lo que gana la mayoría de los trabajos pequeños.
  • El parte de trabajo firmado en el móvil. Lo hecho, el material puesto, las horas, las fotos y la firma del cliente en la pantalla, ahí mismo. Sin hojas que se mojan y sin firmas que se piden el viernes por teléfono.
  • El material imputado a la obra en el momento. El técnico marca lo que ha puesto de una lista, y lo que sobra vuelve. Es la pieza que más margen recupera y la que nadie lleva.
  • La furgoneta como almacén. Qué lleva cada vehículo hoy, qué se ha gastado y qué hay que reponer antes de salir mañana. Una furgoneta es un almacén que se mueve, y como almacén nadie la controla.
  • Los desplazamientos, contados. Hora de salida, hora de llegada a la obra y vuelta. No para vigilar a nadie, sino para saber qué obras se te comen el día en carretera y poder ponerles el precio que valen.
  • Los mantenimientos que vencen, avisando solos. La revisión de la caldera, el mantenimiento del aire, la revisión anual del contrato. Es la automatización que más rápido se paga, porque trabaja sobre clientes que ya te conocen.
  • Los certificados y boletines, guardados donde se encuentran. Pegados a la instalación y al cliente, no en una carpeta del ordenador de la oficina, para que cuando alguien los pida no haya que buscarlos media hora.
  • El fichaje de la plantilla que no pasa por la oficina. Se ficha desde donde se trabaja y queda registrado desde qué punto, sin convertirlo en un seguimiento de personas.

Qué no te vamos a hacer

Se dice ahora y no cuando llega la factura.

  • El programa de facturación ni los libros registro de IVA o de IRPF, ni las certificaciones de obra como documento de cobro. Sí podemos preparar los datos para que tú o tu gestoría emitáis con vuestro programa.
  • Emitir tus boletines ni tus certificados oficiales. Esos salen de las plataformas de tu comunidad autónoma o de tu organismo de control, con tu firma y tu responsabilidad. Lo que hacemos es guardarlos ordenados y avisar de cuándo toca renovar.
  • Decirte cuándo empieza la jornada de tu equipo. Si el desplazamiento al tajo cuenta o no cuenta, y desde dónde, lo dice tu convenio y tu asesoría. El programa tiene que poder registrar las dos formas, y eso sí es cosa nuestra.
  • La aplicación nativa para instalar en la tienda de aplicaciones. Lo que hacemos funciona en el navegador del móvil, que para esto es mejor y más barato: no hay nada que instalar ni que actualizar en doce teléfonos, y funciona igual en el Android viejo del chico nuevo.
  • Los cálculos técnicos de la instalación. Ni cargas térmicas, ni secciones de cable, ni dimensionados. Eso es tu oficio y tu responsabilidad, y no nos vamos a meter.

Lo que te obliga a ti

Tres cosas que en obra se llevan mal casi siempre.

Hoy es 23 de septiembre de 2026. Sin alarmas y sin fechas inventadas.

Artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores

Fichar cuando la plantilla no pasa por la oficina

Desde el 12 de mayo de 2019, toda empresa con personal contratado lleva registro diario de jornada con la hora concreta de entrada y de salida de cada persona, lo conserva cuatro años y lo tiene a disposición de la plantilla, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo.

Aquí el problema es distinto del de cualquier otro oficio: la plantilla no entra por una puerta. Uno sale del almacén, otro va directo a la obra desde su casa y el tercero encadena tres avisos en un día. Un cuaderno en la oficina no puede registrar eso, y una hoja rellenada el viernes de memoria tampoco.

Lo que sí funciona es fichar desde donde se está, dejando registrado el punto de fichaje —el almacén, la obra número tres— sin convertirlo en un seguimiento continuo de personas, que es un tratamiento de datos con requisitos propios y que casi nadie necesita.

Si el tiempo de desplazamiento cuenta como jornada, y desde qué momento, depende de vuestro convenio y de cómo estén organizados los puestos. Eso lo dice vuestra asesoría, no nosotros. Lo que hacemos es que el programa pueda registrarlo de las dos maneras. Hay un real decreto en tramitación para llevar el registro a digital que a día de hoy no está publicado en el BOE: estado de la tramitación.

Reglamento (UE) 517/2014 · Real Decreto 552/2019 · RITE

Si tocas gases fluorados o instalaciones térmicas, hay registros que se guardan

Quien manipula equipos con gases fluorados —aire acondicionado, bombas de calor, frío comercial— tiene obligaciones concretas: personal con la certificación correspondiente y registro de las operaciones realizadas sobre los equipos, que hay que conservar y poder enseñar. Y las instalaciones térmicas sujetas al RITE llevan su mantenimiento periódico con su registro de operaciones.

En la práctica de una empresa pequeña esto vive hoy en tres sitios a la vez: una carpeta, un correo y la cabeza del técnico. Cuando alguien lo pide —una inspección, un cliente, una comunidad de propietarios—, se pierde media mañana buscándolo.

Lo que hacemos es que ese registro salga del mismo parte de trabajo que el técnico ya rellena en la obra: si apunta lo que ha hecho una vez, queda apuntado para todos los sitios donde tiene que estar. No es una función más: es no escribir lo mismo tres veces.

Qué certificación necesita cada técnico y qué hay que registrar exactamente en tu caso lo dice tu organismo de control o tu asociación del sector. Nosotros montamos el sitio donde se guarda, no decidimos qué va dentro.

Verifactu · RD-ley 15/2025

Si facturas, tu programa tiene fecha: 2027

Verifactu obliga a que el programa con el que emites las facturas registre cada una de forma encadenada e inalterable. Fechas del Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre: 1 de enero de 2027 si la empresa es una sociedad y 1 de julio de 2027 si eres autónomo.

No existe ninguna lista de «software homologado por Hacienda»: existe la declaración responsable que emite el fabricante de tu programa. Si facturas con una plantilla de Excel o con un programa que lleva años sin actualizarse, esa es la conversación que conviene tener pronto con tu gestoría.

Si la empresa está en Álava, Bizkaia, Gipuzkoa o Navarra, esto no te aplica: ahí rige TicketBAI, con Batuz en Bizkaia, y Navarra tiene su propio sistema. Las fechas y las fuentes.

Cuánto cuesta y cuánto tarda

La web, desde 190 € sin IVA si es sencilla, de una página; una web completa, entre 1.900 € y 3.400 €, en dos pagos y de dos a cuatro semanas. En este oficio la web trabaja de verdad si trae dos cosas: el presupuesto con horquilla y fotos de obras tuyas terminadas. Lo que sube el precio suele ser preparar esas fotos.

La automatización, desde 190 € por proceso y de una a dos semanas. La respuesta al que escribe fuera de horario es un proceso. El aviso de los mantenimientos que vencen, otro. Cada proceso adicional se presupuesta aparte y se suma.

Los partes de trabajo a medida, primera fase utilizable desde 990 € y de cuatro a ocho semanas. Un sistema completo con partes firmados, material imputado, furgonetas y mantenimientos suele quedar entre 6.000 € y 14.000 €, por fases que se pagan al terminar cada una.

Y lo que diremos en la primera llamada si es el caso: si sois dos y hacéis trabajos pequeños, no necesitáis un sistema de partes. Necesitáis la web con el presupuesto y contestar rápido, y eso es una web y una automatización, no seis mil.

Cuando no está claro, el paso previo es el Plano de trabajo: desde 90 €, cinco días laborables, se descuenta entero y se devuelve si vemos que no hay nada que merezca la pena. Todos los precios · los seis compromisos.

Preguntas

Lo que nos pregunta un instalador antes de decidir.

En muchas obras no hay cobertura. ¿Qué pasa entonces?

Es la primera pregunta que hay que hacerse en este oficio y la que decide cómo se construye. El parte tiene que poder rellenarse sin conexión, guardarse en el propio móvil y subirse solo cuando vuelve la cobertura, sin que el técnico tenga que acordarse de nada.

Eso hay que decidirlo antes de programar, porque cambia el diseño entero y encarece la primera fase. Si te dicen que sí sin preguntarte por dónde trabajas, desconfía: un sótano, un garaje y un polígono a las afueras son tres problemas distintos.

¿La firma en el móvil vale?

Como prueba de conformidad del cliente con el trabajo hecho, funciona y es mucho mejor que lo que hay hoy: una hoja sin firmar o una firma pedida por teléfono tres días después. Junto a la firma se guarda la fecha, la hora y lo que se estaba firmando, que es lo que de verdad sostiene la conformidad.

Lo que no vamos a decirte es que eso es una firma electrónica cualificada con valor probatorio reforzado, porque no lo es y hay quien lo vende así. Si tu caso necesita ese nivel, hay proveedores especializados y se integra el suyo; te lo diremos antes de presupuestar.

Mis chicos no van a rellenar nada en el móvil.

Si hay que escribir, no lo harán, y llevarán razón. Un parte de trabajo que se usa de verdad se rellena a toques: se marca el material de una lista corta, se marcan las horas, se hacen dos fotos y se firma. Cero texto libre obligatorio.

Y hay un truco que funciona mejor que cualquier formación: que el parte les ahorre algo a ellos también. Si al cerrarlo ya no tienen que llamar a la oficina ni pasar la hoja el viernes, lo usan solos. Se prueba con ellos antes de dar nada por bueno; si no lo usan, está mal hecho y es culpa nuestra.

¿Esto me dice cuánto he ganado en cada obra?

Te dice lo que has gastado en cada obra, que es la mitad que hoy no tienes: horas de cada persona, material imputado, desplazamientos y bajadas al proveedor. Con eso enfrentado a lo presupuestado ya ves qué obras se te van y cuáles no.

Lo que no hacemos es la parte contable, que sale de tu programa de facturación y de tu gestoría. No desarrollamos ni tocamos software de facturación en ningún proyecto.

Trabajo mucho para constructoras y administradores de fincas.

Entonces tu problema no es sólo el parte: es cobrar. En ese circuito la factura pasa por más manos, los plazos son largos y el motivo del retraso suele ser un papel que falta, no una discusión sobre el trabajo.

Lo que sí montamos es el seguimiento de en qué punto está cada trabajo y cada factura, con quién quedó la pelota, cuánto lleva parado y el aviso cuando pasa de los días que tú digas. Por ahí se recupera más dinero que optimizando la obra.

¿Me sirve la web de verdad o es sólo para aparentar?

Te decimos lo que controlamos y lo que no. Controlamos que cargue rápido en el móvil, que se entienda en diez segundos a qué te dedicas y en qué zona trabajas, que el teléfono esté a un toque y que haya un presupuesto con horquilla que conteste cuando tú no puedes.

Lo que no controlamos es cuánta gente busca lo tuyo en tu zona. No te vamos a dar números de otros. Lo que sí dejamos puesto desde el primer día es la medición, para que al mes sepas cuántas llamadas y cuántas peticiones salieron de ahí y lo juzgues tú.

Somos una empresa de reformas, no un instalador. ¿Cambia algo?

Cambia el peso de las piezas. En reformas el parte diario importa menos y pesan mucho más dos cosas: el seguimiento de la obra por fases —qué está hecho, qué falta y qué gremio viene detrás— y el control de lo que se ha gastado frente a lo presupuestado, que es donde una reforma se convierte en pérdida sin que nadie se entere hasta el final.

Y pesa el presupuesto, que en reformas es largo, se hace por partidas y se discute. Que se pueda preparar por partidas reutilizables y enviarlo el mismo día es, muchas veces, la mitad del proyecto.

Hablemos

¿Cuánto tardas de media en contestar un presupuesto?

Cuéntanoslo en veinte minutos por teléfono y te decimos por dónde empezaríamos, cuánto costaría y cuánto tardaría. Si lo que necesitas es sólo contestar más rápido, te lo diremos igual y no te venderemos un sistema de partes.

  • La primera llamada es gratis
  • Automatización desde 190 €
  • Te contestamos el mismo día laborable

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Que te llamemos

Si nos dices cuántos sois, cuántas obras llevas a la vez y cómo te llegan hoy los partes, llegamos a la llamada con los deberes hechos.

El mensaje sale del propio servidor: no pasa por ningún servicio de terceros. Si algo falla, escríbenos a contacto@autoempresa.es o llama al +34 745 03 46 61.

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