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AutoEmpresa Webs y programas para pymes

Caso de uso

Automatizar los presupuestos: el cliente ve el precio al momento.

Cuatro preguntas en tu web, una horquilla de precio al instante y la solicitud esperándote en el panel, con su estado. El cliente te deja el teléfono cuando ya sabe cuánto cuesta, no antes. Hay uno nuestro abierto ahí abajo.

Desde 190 € sin IVA, sobre una web que ya tengas · de una a dos semanas · con la web incluida, desde 3.900 €

  • Se abre sin registrarse
  • No pide el teléfono
  • Precio cerrado por escrito
  • Un mes de vigilancia incluido

El presupuesto que no contestas hoy lo cierra otro mañana.

«Los presupuestos los hago por la noche, en casa, cuando ya he cerrado.»

«Me escriben por WhatsApp a las once preguntando cuánto cuesta, y si no contesto hasta mañana ya han llamado a otro.»

«Me paso la mañana yendo a ver obras de gente que luego se asusta con el precio.»

Presupuestar cuesta dos cosas a la vez. La primera es el tiempo muerto: desplazarte a ver un trabajo que la otra persona nunca iba a encargarte porque su idea de precio estaba a años luz de la tuya. La segunda es la demora: entre que te escriben y que contestas pasan dos días, y en esos dos días han preguntado a tres más.

Las dos se arreglan con la misma pieza: decir el orden de magnitud antes de la visita. Quien está fuera de tu liga se va solo, sin que tengas que decírselo tú; quien está dentro llega a la llamada con la conversación difícil ya resuelta.

  • 230 horas Es lo que suman cinco horas a la semana en un año redactando presupuestos y yendo a verlos. Casi seis semanas de trabajo de una persona.
  • 2 días Lo que suele tardar una respuesta escrita a mano. Es el tiempo que tarda otro en contestar antes que tú.
  • Al momento Lo que tarda una horquilla calculada sola, a cualquier hora, también el domingo por la noche, que es cuando la gente busca.

Las 230 horas son aritmética —cinco por cuarenta y seis—, no un resultado nuestro. No sabemos cuántos encargos pierdes tú por tardar dos días: tú sí. No te vamos a enseñar números de otros: la cuenta se hace con los tuyos.

Míralo funcionando

Antes de leer nada más, ábrelo.

Es más rápido que cualquier párrafo que podamos escribir aquí. Pide un precio como lo pediría un cliente tuyo, y después cámbiate a la otra pantalla y mira cómo te ha llegado a ti. Son las dos caras de la misma pieza.

Cómo leer esta demostración

El programa es real; los datos de dentro, no. Los nombres, los correos y los teléfonos están puestos por nosotros: los correos usan un dominio reservado para ejemplos y los teléfonos, un rango que no está atribuido a ningún abonado. Las cifras son orientativas y no constituyen una oferta.

Lo que escribas no sale de tu equipo. El formulario no envía nada a ninguna parte y el cálculo lo hace tu propio navegador. Compruébalo abriendo la pestaña de red del navegador mientras trasteas: no verás salir nada. El botón «Reiniciar la demo» borra lo que hayas escrito.

Esta demostración no emite facturas ni ningún otro documento fiscal. Es un presupuesto, que es una oferta comercial, y esa raya está puesta a propósito.

Ver los otros cinco programas abiertos

Qué hace exactamente

Dicho en lenguaje de negocio, que es el único que importa aquí.

  • Tres o cuatro preguntas, no quince. Las que de verdad mueven el precio en tu oficio. Cada pregunta de más es gente que abandona a mitad.
  • Una horquilla, no un precio cerrado. «Entre tanto y tanto, según lo que se vea en la visita.» Es honesto, es defendible y es lo que la gente necesita para decidir si sigue.
  • El cuadro de precios lo pones tú, y lo cambias cuando suba el material. Sin llamarnos y sin pagar nada.
  • El teléfono se pide al final, cuando la persona ya ha visto la cifra. Quien lo deja ahí es alguien que sigue interesado sabiendo el precio: eso es una petición de verdad, no un curioso.
  • La respuesta le sale sola al cliente, al momento, con su horquilla y con cuándo le vas a llamar. A las once de la noche también.
  • Las solicitudes, en un panel con estados. Quién pidió qué, cuándo entró y por dónde va: pendiente, visitada, presupuestada, cerrada. Nada se queda dos días esperando a que alguien se acuerde.
  • Un panel de la propia automatización, para ver qué se ha enviado y qué ha fallado. Una automatización sin panel es una caja negra, y las cajas negras se rompen en silencio durante semanas.

A quién le sirve

A cualquiera que presupueste a menudo y cuyo precio dependa de dos o tres cosas medibles.

  • Reformas y construcción Metros, número de baños, calidad de acabado. Es el oficio donde más mañanas se pierden visitando obras que nunca se iban a encargar.
  • Instaladores de clima, fontanería y electricidad Número de aparatos, potencia, planta y si hay obra por medio. Cuatro preguntas y ya sabes si merece la pena subir.
  • Talleres y chapa y pintura Marca, modelo, qué pieza y cuánto daño. El cliente quiere un orden de magnitud antes de dejar el coche una semana.
  • Mudanzas y transporte Origen, destino, metros cuadrados y si hay ascensor. Es el caso de manual: todo el precio sale de cuatro datos.
  • Carpintería, toldos y cerramientos Medidas, material y número de huecos. Y un presupuesto que hoy se hace a mano, hueco por hueco, por la noche.
  • Rotulación, imprenta y eventos Cantidad, tamaño y plazo. Cuando el precio baja por volumen, enseñarlo hace que la gente pida más, no menos.

Lo que obliga la ley

Un presupuesto no es una factura. Y nosotros no hacemos facturas.

Lo que no hacemos, dicho de frente

AutoEmpresa no vende programa de facturación

No desarrollamos software que emita facturas, no generamos libros registro de IVA ni de IRPF, y no vendemos ni revendemos ningún programa de facturación homologado. Tampoco ampliamos ni tocamos por dentro el que ya uses.

Lo que montamos aquí es un presupuesto, que es una oferta comercial, no un documento fiscal. Cuando tu cliente acepta, la factura la emites tú con tu programa de facturación de siempre. Esa raya está puesta a propósito y no la cruzamos en ningún proyecto.

Sí podemos leer de tu programa de facturación para informes, avisos y paneles, cuando ese programa lo permita. Leer, sí; escribir facturas, no.

Por qué hemos decidido no entrar en facturación

Verifactu · RD-ley 15/2025

Qué te obliga a ti, y quién tiene que responderte

Verifactu es una obligación sobre los sistemas informáticos de facturación. A un presupuesto no le afecta. A tu facturación sí, y estas son las fechas: 1 de enero de 2027 para sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos y profesionales, según el Real Decreto-ley 15/2025.

No aplica en el País Vasco ni en Navarra, donde rigen TicketBAI y Batuz con su propio calendario. Si facturas desde ahí, la conversación es otra.

Un dato que conviene conocer: no existe una lista oficial de «software homologado». Lo que existe es una declaración responsable del fabricante diciendo que su sistema cumple el reglamento. Quien te venda «programa homologado por Hacienda» te está contando algo que no es. Pídele su declaración responsable, que es el documento de verdad.

Y otro, para que sepas dónde estás: a septiembre de 2026 solo el 1,75 % de empresas y autónomos se había dado de alta voluntariamente en Verifactu. No vas tarde. Pero la fecha no se mueve sola.

Qué entra

En el precio cerrado del proceso.

  • Una sesión para ver cómo presupuestas hoy, con la persona que lo hace. Ahí sale el cuadro de precios de verdad, que casi siempre está en la cabeza de alguien y no escrito.
  • El cronometraje: cuánto tiempo se va ahora mismo en presupuestar, medido, no estimado a ojo. Esa cifra va escrita en el presupuesto, al lado del precio.
  • Las preguntas y el cálculo, montados y probados sobre tu web, con la horquilla que tú apruebes.
  • La respuesta automática al cliente, con su texto, y el aviso a ti por correo o WhatsApp en cuanto entra una petición.
  • El panel de solicitudes con estados, para que ninguna se quede dos días esperando.
  • El aviso legal del formulario: protección de datos, finalidad y casilla de consentimiento, para que quien te deje el teléfono sepa para qué.
  • Formación a quien lo va a usar y qué hacer si un día no va, con un mes de vigilancia incluido: si falla, lo vemos nosotros antes que tú.
  • A los 60 días volvemos a medir el mismo proceso y te mandamos la comparación con lo que cronometramos al principio. Aunque no nos hayas contratado nada más.

Qué no entra

Se dice ahora, no cuando llega la factura.

  • La emisión de facturas ni los libros registro de IVA o de IRPF. Ver arriba: es una decisión y no una limitación.
  • El cobro con tarjeta o la señal por adelantado. Una pasarela de pago es otro proyecto, con otros requisitos, y se presupuesta aparte.
  • El cuadro de precios. Los números los pones tú: nosotros montamos la máquina, pero cuánto cobras por metro lo sabes tú y solo tú.
  • La web, si no la tienes o no se puede tocar. Entonces esto no es una automatización suelta, y te lo decimos antes de presupuestar.
  • Envío de publicidad a quien pidió precio y no la pidió. El correo comercial en frío está prohibido por el artículo 21 de la Ley de servicios de la sociedad de la información, y los mensajes masivos de WhatsApp tampoco los montamos.
  • Las licencias de los servicios que intervengan, que van a tu nombre y las pagas al proveedor, sin margen nuestro. Te decimos cuánto son antes de empezar.

Cuánto cuesta

Desde 190 € sin IVA si ya tienes web y deja meter una página nueva. Es el caso más habitual y es una automatización de un proceso, con su precio cerrado y su plazo escrito.

Si además hay que hacer la web que lo rodea, va dentro del Sistema de captación, desde 3.900 € sin IVA: la web que capta, el presupuesto instantáneo y la respuesta automática montados a la vez y conectados entre sí.

Si quieres automatizar tres procesos de golpe (presupuesto, recordatorio y seguimiento, por ejemplo), cada proceso adicional se presupuesta aparte y se suma al primero.

Si al mirarlo vemos que tu trabajo no se puede tarifar con cuatro preguntas, te lo decimos antes de cobrar nada. Nos ha pasado y volverá a pasar.

Sin cuota obligatoria. El mantenimiento cuesta 90 € al mes, es opcional y se cancela cuando quieras; lo montado se queda a tu nombre y documentado.

Ver todos los precios y qué hace que suban

Cuánto tarda

De una a dos semanas el presupuesto instantáneo sobre una web que ya existe. Con la web incluida, de dos a cuatro semanas más.

El plazo va escrito en el presupuesto. Si nos pasamos por causa nuestra, te descontamos el 10 % por cada semana completa de retraso, hasta un tope del 30 %.

La primera semana casi siempre se va en sacar tu cuadro de precios de la cabeza de alguien y ponerlo en una tabla. Es la parte que más gente se salta y la que decide si el calculador dice cifras que puedes defender o cifras que tendrás que corregir en la visita.

Preguntas

Lo que nos preguntan antes de decidir.

¿No es peligroso enseñar el precio antes de ver la obra?

Lo peligroso es lo contrario, y es la objeción que más nos ponen. Lo que se enseña no es un precio cerrado: es una horquilla orientativa, con las condiciones escritas al lado y con la frase de que hay que verlo para cerrarlo.

Quien esté fuera de tu liga se va solo, que es exactamente lo que quieres que pase antes de que te haga perder una mañana. Y quien está dentro llega a la visita sabiendo el orden de magnitud, que es la conversación difícil ya resuelta.

¿Y si mi trabajo no se puede tarifar así?

Hay trabajos que no se pueden y te lo diremos. Si cada encargo tuyo es distinto de verdad y el precio depende de cosas que solo se ven en persona, montar un calculador es montar una mentira.

En ese caso lo que sí se puede automatizar es lo otro: que la petición entre ordenada con las preguntas correctas, que el cliente reciba respuesta inmediata con el plazo en que le visitas, y que nada se quede dos días esperando. Esa parte también son horas.

¿Esto emite facturas?

No, y es importante que quede claro. AutoEmpresa no vende programa de facturación, no desarrolla software que emita facturas y no genera libros registro de IVA ni de IRPF.

Un presupuesto es una oferta comercial, no un documento fiscal, y lo que montamos se queda en ese lado de la raya a propósito. Cuando el cliente acepta, la factura la haces tú con el programa de facturación que ya uses, que sigue siendo el tuyo y responsabilidad de su fabricante.

¿Me afecta Verifactu a esto?

A un presupuesto no le afecta: Verifactu es una obligación sobre los sistemas informáticos de facturación, y un presupuesto no es una factura.

A tu negocio sí le afecta, pero por otro lado y con otro proveedor. Las fechas son 1 de enero de 2027 para sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos y profesionales, según el Real Decreto-ley 15/2025, y no aplica en el País Vasco ni en Navarra, donde rigen TicketBAI y Batuz. Quien tiene que responderte de eso es quien te vende el programa de facturación, no nosotros.

¿Cuántas preguntas se le pueden hacer al cliente?

Cuantas menos, mejor, y la cifra que funciona suele estar entre tres y cinco. Cada pregunta de más es gente que abandona a mitad. La demostración tiene cuatro y no es casualidad.

Lo que hacemos contigo es buscar las tres o cuatro preguntas que de verdad mueven el precio en tu oficio, y dejar fuera todo lo demás: el resto se pregunta en la llamada, cuando ya sabes que esa persona va en serio.

¿Hace falta que me hagáis la web?

No. Si ya tienes web y deja meter una página nueva, el presupuesto instantáneo se monta encima y eso es una automatización desde 190 €. Hay que comprobar antes si tu web lo permite, y te damos la respuesta aunque sea que no se puede.

Si la web que tienes no se puede tocar o no trae a nadie, entonces el presupuesto solo no te va a salvar: ahí hablamos de la web y del presupuesto juntos, que es el Sistema de captación desde 3.900 €.

¿Los datos de quien pide precio dónde acaban?

En tu panel, alojado en la Unión Europea, con su contrato de encargado de tratamiento y los accesos a tu nombre. El formulario lleva su aviso de protección de datos y su casilla de consentimiento, porque quien te deja el teléfono tiene que saber para qué se lo vas a usar.

Te decimos por escrito qué servicio interviene en cada paso antes de que firmes. Y una cosa que no montamos: usar esos teléfonos para mandar publicidad a quien no la ha pedido.

Hablemos

¿Cuánto tardas hoy en contestar un precio?

Cuéntanoslo en veinte minutos por teléfono y te decimos tres cosas: si tu trabajo se puede tarifar con cuatro preguntas, qué costaría montarlo y cuánto tardaría. Si no se puede, te lo decimos ahí mismo y esa llamada no se cobra.

  • La primera llamada es gratis
  • Desde 190 € sin IVA por proceso
  • Te contestamos el mismo día laborable

Que te llamemos

Tres campos. Si nos dices a qué se dedica tu negocio y cuántos presupuestos haces a la semana, llegamos a la llamada con los deberes hechos.

El mensaje sale del propio servidor: no pasa por ningún servicio de terceros. Si algo falla, escríbenos a contacto@autoempresa.es o llama al +34 745 03 46 61.

Llamar WhatsApp Presupuesto

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