Caso de uso
Programa para fichar empleados, con el mes ya cuadrado.
Un botón para entrar y salir, y la tabla del mes con las horas ordinarias y las extra hechas solas. Hay uno nuestro abierto ahí abajo: se usa de verdad, no pide registro y no te pide el teléfono.
Desde 990 €
- Se abre sin registrarse
- No pide el teléfono
- Precio cerrado por escrito
- El código se te cede
El Excel de las horas que solo entiende una persona.
«Tengo una hoja de cálculo con las horas que lleva Marisa. El día que Marisa no está, no sé lo que ha hecho nadie.»
«Los partes de horas me llegan el viernes, en papel, y la mitad puestos de memoria.»
«Lo del fichaje lo llevo a ojo. Ya sé que un día me pillan.»
El registro de jornada casi nunca se lleva mal por mala fe. Se lleva mal porque se rellena a final de semana, de memoria, por alguien que además tiene otras siete cosas que hacer. Y cuando llega la hora de pasar el mes a la gestoría, o de responder a una reclamación de horas extra, lo que hay es una hoja que no cuadra y nadie sabe por qué.
Haz la cuenta con tus números, no con los nuestros. Cronometra una vez lo que tardas cada semana en perseguir partes, cuadrar horas y corregir lo que no encaja, y multiplícalo por cuarenta y seis semanas.
- 230 horas Es lo que suman cinco horas a la semana en un año. Casi seis semanas de trabajo de una persona. Pon lo que te cuesta a ti una hora y ya tienes la cifra.
- 4 años Es el tiempo que hay que conservar el registro de jornada, a disposición de la plantilla, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo.
- Desde 2019 El registro diario de jornada es obligatorio para toda empresa con personal contratado desde el 12 de mayo de 2019. No es una novedad ni una moda.
Las 230 horas son aritmética —cinco por cuarenta y seis—, no un resultado nuestro. No te vamos a enseñar números de otros: la cuenta se hace con los tuyos.
Míralo funcionando
Antes de leer nada más, ábrelo.
Es más rápido que cualquier párrafo que podamos escribir aquí. Ficha, cambia una hora, mira el mes, exporta y reinícialo. Fíjate sobre todo en una cosa: si lo entendería la persona de tu equipo que peor se lleva con los ordenadores.
Cómo leer esta demostración
El programa es real; los datos de dentro, no. Las seis personas, sus puestos y sus horarios están inventados a propósito, para que puedas trastear sin tocar datos de nadie.
Lo que fiches no sale de tu equipo. La demostración no hace ni una petición a internet: no hay servidor detrás al que pudiera mandar nada. Lo calcula y lo guarda tu propio navegador, y el botón «Reiniciar la demo» lo borra. Compruébalo abriendo la pestaña de red del navegador mientras fichas.
No es un producto que vendamos tal cual. Es la muestra de cómo construimos. El tuyo se hace sobre vuestros turnos, vuestros convenios y vuestra forma de contar las horas.
Qué hace exactamente
Dicho en lenguaje de negocio, que es el único que importa aquí.
- Un botón para fichar. Entrada, salida y pausas, desde el móvil de cada persona o desde una tableta fija en la entrada. Quien ficha ve su propia semana y nada más.
- El mes cuadrado solo. Horas ordinarias y horas extra separadas, día a día y persona a persona, sin que nadie sume nada a mano.
- Lo que falta por cerrar, a la vista. Quien se ha olvidado de fichar la salida, quien lleva un día sin aparecer, el turno que se ha quedado a medias. Antes de que sea un problema de fin de mes.
- La corrección, con rastro. Cuando hay que arreglar un fichaje —y siempre hay que arreglar alguno—, queda apuntado quién lo cambió, cuándo y por qué. Eso es lo que convierte un registro en una prueba.
- La exportación del mes en el formato que pida tu gestoría, lista para enviar.
- Vuestras reglas, no las de un catálogo. Turnos partidos, jornada irregular, obra fuera, pluses por franja, convenios distintos conviviendo en la misma empresa. Eso es lo que hace falta a medida.
A quién le sirve
A cualquier empresa con personal contratado, pero hay cinco sitios donde el Excel se rompe siempre.
- Talleres y concesionarios Turnos partidos, horas de más cuando entra una avería a última hora y nadie quiere sacar el móvil con las manos sucias. Tableta en la entrada y listo.
- Instaladores, obra y mantenimiento La plantilla no pasa por la oficina. Se ficha desde donde se trabaja y el punto de fichaje queda registrado, sin convertirlo en un seguimiento de personas.
- Hostelería y obradores Entradas y salidas a deshora, pausas de verdad y personal que entra y sale a lo largo del año. Es donde más horas extra se discuten.
- Clínicas, peluquerías y centros de estética Plantilla pequeña, horarios cambiantes y una persona que lleva todo lo administrativo entre cliente y cliente.
- Tiendas y almacenes con varios turnos Dos o tres relevos al día, refuerzos de campaña y gente que cubre de una tienda a otra.
- Gestorías y despachos pequeños Que además necesitan sacar el mes limpio de varias empresas a la vez, y hoy lo hacen abriendo diez hojas de cálculo.
Lo que obliga la ley
Fichar no es una comodidad: es una obligación con inspección detrás.
Qué es obligatorio hoy, 23 de septiembre de 2026
Desde el 12 de mayo de 2019, toda empresa con personas contratadas tiene que llevar un registro diario de jornada con la hora concreta de inicio y de fin de cada trabajador. No es un resumen mensual ni un total de horas: es día a día y persona a persona.
Los registros hay que conservarlos cuatro años y tenerlos a disposición de la plantilla, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo. Es decir: tienen que poder enseñarse, no solo existir.
La ley no obliga hoy a usar ninguna herramienta concreta. Un cuaderno puede cumplir sobre el papel. Lo que pasa es que un cuaderno no demuestra cuándo se escribió cada línea, y ahí es donde se pierden las reclamaciones de horas extra.
Lo que está en tramitación y todavía no está
Hay un real decreto en marcha que quiere llevar el registro de jornada a formato digital, con trazabilidad, acceso remoto para la Inspección de Trabajo y para la representación legal de la plantilla, y el final del papel y de la hoja de cálculo.
A día de hoy ese real decreto no está publicado en el BOE. No hay fecha de entrada en vigor y cualquiera que te dé una se la está inventando. Lo que sí se sabe es que el plazo de adaptación previsto es corto, de unas pocas semanas desde la publicación.
Nosotros no vamos a venderte urgencia con una fecha que no existe. Lo que sí te decimos es lo obvio: si hoy lo llevas en papel, el día que se publique tendrás poco margen. Aquí tienes el estado de la tramitación, actualizado.
Qué entra
En el precio cerrado de la primera fase.
- Una sesión para ver cómo contáis las horas hoy, con la persona que las cuadra. No con quien cree que sabe cómo se hace.
- El esquema de las pantallas, dibujado y aprobado antes de programar. Si no os convence, el proyecto se para ahí.
- El programa funcionando en el navegador del móvil, de la tableta y del ordenador.
- Usuarios y permisos: quién ve sus horas, quién ve las de su equipo y quién lo ve todo.
- La exportación del mes en el formato que pida vuestra gestoría.
- Copias de seguridad configuradas y explicadas: dónde están, cada cuánto se hacen y cómo se recupera una.
- Formación a la plantilla y manual corto, y un periodo de corrección de errores sin coste, con la duración escrita en el presupuesto.
- La cesión del código por escrito, detallada en el presupuesto.
Qué no entra
Se dice ahora, no cuando llega la factura.
- El cálculo de nóminas y de cotizaciones. El programa cuenta horas y las deja exportadas. Quien las convierte en nómina es tu gestoría, con su programa y su responsabilidad.
- La emisión de facturas ni los libros registro de IVA o de IRPF. Es una decisión nuestra y vale para todos los proyectos.
- El asesoramiento laboral. Te montamos la herramienta; lo que diga vuestro convenio sobre jornada, pausas y horas extra lo dice vuestro abogado o vuestra gestoría, no nosotros.
- La geolocalización continua de la plantilla. Registrar el punto de fichaje, sí. Seguir a las personas durante la jornada, no, salvo que haya detrás un análisis en regla que no hacemos nosotros.
- El alojamiento y sus costes, que van a vuestro nombre y se pagan directamente al proveedor, sin margen nuestro.
- Aplicaciones nativas de iPhone y Android publicadas en las tiendas. Lo que hacemos funciona en el navegador del móvil, que para esto es mejor y más barato: no hay nada que instalar ni que actualizar en veinte teléfonos.
Cuánto cuesta
Primera fase utilizable desde 990 € sin IVA. Un sistema completo, con todo lo que hay arriba y las conexiones que haga falta, suele quedar entre 6.000 € y 14.000 €, repartido en fases que se pagan al terminar cada una, no por adelantado.
Si lo que tienes es una empresa pequeña con un horario único y todos en el mismo sitio, probablemente no necesites un programa a medida: te vale una aplicación de catálogo y te lo diremos en la primera llamada, sin cobrarte por descubrirlo.
Cuando hay varios convenios, obra fuera o el fichaje tiene que enlazar con otra cosa, el paso previo es el Plano de trabajo: desde 90 €, cinco días laborables, se descuenta entero del proyecto y se devuelve si al terminarlo vemos que no hay nada que merezca la pena hacer.
Sin cuota obligatoria. Cuando está pagado, el programa sigue funcionando aunque no vuelvas a contratarnos. El mantenimiento cuesta 90 € al mes, es opcional y se cancela cuando quieras.
Cuánto tarda
De cuatro a ocho semanas la primera fase utilizable: fichar, cuadrar el mes y exportarlo. Lo que viene después —conexiones, informes, pantallas de responsable— va en fases siguientes, cada una con su precio y su fecha.
El plazo va escrito en el presupuesto. Si nos pasamos por causa nuestra, te descontamos el 10 % por cada semana completa de retraso, hasta un tope del 30 % de esa fase.
Lo que más alarga estos proyectos no es programar: es el tiempo que podáis dedicarle a probarlo. Unas dos horas a la semana. Por eso preguntamos en la primera llamada quién va a ser la persona de vuestro lado; si no hay nadie, es mejor esperar a que lo haya.
Preguntas
Lo que nos preguntan antes de decidir.
¿Vale el Excel para llevar el registro de jornada?
Hoy la ley no dice con qué herramienta hay que registrar la jornada: dice que el registro tiene que existir, ser diario, recoger la hora de inicio y de fin de cada persona, conservarse cuatro años y estar a disposición de la plantilla, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo. Un Excel puede cumplir eso sobre el papel.
El problema del Excel no es legal, es práctico: se rellena a posteriori de memoria, lo cuadra una sola persona y no hay forma de demostrar cuándo se escribió cada línea. Hay un real decreto en tramitación que quiere llevar el registro a digital y exigir trazabilidad y acceso remoto para la Inspección, pero a día de hoy no está publicado en el BOE y nadie puede decirte la fecha. Cuando salga, te lo contamos.
¿Y si mis empleados no tienen móvil de empresa?
Se ficha igual. Lo normal es dejar una tableta o un ordenador viejo en la entrada con la pantalla de fichaje abierta, y que cada persona entre con su código. Es la solución que montamos en talleres y en obradores, donde nadie quiere sacar el teléfono con las manos sucias.
Si alguien prefiere fichar desde su propio móvil, también puede, pero no se le puede obligar a usar su teléfono personal, así que el programa tiene que permitir las dos cosas desde el primer día.
¿Puedo ver dónde está cada persona cuando ficha?
Se puede hacer técnicamente y muchas veces no se debe. La geolocalización continua de la plantilla es un tratamiento de datos con requisitos propios, y montarla porque queda bien en la demostración es meterte en un lío que no habías pedido.
Lo que sí hacemos sin problema es registrar desde qué punto de fichaje se ha fichado: la tableta del taller, la del almacén, la obra número tres. Resuelve el noventa por ciento de los casos y no convierte el programa en un seguimiento de personas.
¿Por qué un programa a medida y no una aplicación de las que ya existen?
Muchas veces no hace falta: si tienes ocho personas con el mismo horario, una aplicación de catálogo te vale y te lo diremos en la primera llamada.
El programa a medida empieza a salir a cuenta cuando tu forma de contar las horas no es la estándar: turnos partidos, obra fuera, jornada irregular, pluses que dependen de la franja, convenios distintos en la misma empresa, o cuando el fichaje tiene que enlazar con los partes de trabajo o con el parte de horas que le mandas al cliente. Ahí es donde las aplicaciones de catálogo contestan que no se puede.
¿Quién ve las horas de quién?
Se decide contigo antes de programar, y se decide por escrito. Lo habitual es que cada persona vea su propia semana y su propio mes, que el responsable de cada equipo vea el suyo y que la dirección lo vea todo.
La exportación del mes, que es la que acaba en la gestoría, la saca quien tú digas. Todo esto va dibujado en el esquema de pantallas que te enseñamos antes de escribir una línea de código.
¿Me lo conectáis con la gestoría o con el programa de nóminas?
Casi siempre sí, y de dos maneras. La sencilla es la exportación del mes en el formato que tu gestoría pida, que es lo que ya hace la demostración.
La otra es conectar directamente con el programa de nóminas, y eso depende de si ese programa deja conectarse: hay que comprobarlo antes, se comprueba en el Plano de trabajo y te decimos la respuesta aunque sea que no se puede.
¿Me hacéis también las nóminas o las facturas?
No. No desarrollamos programas que emitan facturas ni que generen libros registro de IVA o de IRPF, y tampoco hacemos cálculo de nóminas ni de cotizaciones.
El programa cuenta horas y las deja exportadas; quien convierte esas horas en una nómina es tu gestoría, con su programa y su responsabilidad. Es una decisión nuestra y está explicada entera en la página de software a medida.
Por dónde seguir
Si el problema no es exactamente este.
- Partes de trabajo con firma en el móvil Cuando además de las horas hay que apuntar lo hecho en casa del cliente y que alguien lo firme. Es el hermano natural del fichaje en empresas con gente en la calle.
- Agenda de citas con recordatorio automático Si la plantilla trabaja contra una agenda —clínica, peluquería, taller—, las horas y las citas suelen ser el mismo proyecto.
- Cómo hacemos un programa a medida El proceso entero, fase a fase: qué entra, qué no, cómo se cobra y qué pasa si a mitad decides parar.
- Qué obliga hoy el registro de jornada La norma vigente, lo que está en tramitación y en qué punto está, con las fuentes a la vista y la fecha de última revisión.
Hablemos
¿Cómo lleváis hoy las horas?
Cuéntanoslo en veinte minutos por teléfono y te decimos tres cosas: si te vale una aplicación de catálogo, qué costaría el vuestro y cuánto tardaría. Si te vale la de catálogo, te lo diremos igual y esa llamada no se cobra.
- La primera llamada es gratis
- Primera fase desde 990 € sin IVA
- Te contestamos el mismo día laborable
Que te llamemos
Tres campos. Si nos dices cuántas personas sois y cómo cuadráis hoy el mes, llegamos a la llamada con los deberes hechos.