Servicio
Cuando ningún programa encaja, se construye uno que sí.
Empezamos por cómo trabajáis vosotros, no por lo que hace el programa, y construimos exactamente eso. Por fases, con precio cerrado en cada una y con la cesión del código detallada por escrito.
- Precio cerrado por fases
- Se cobra al terminar cada fase
- El código se os cede por escrito
- Sin cuota obligatoria
Cuatro señales de que vuestro problema ya no lo arregla otro programa de catálogo.
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Hay una hoja de cálculo crítica que sólo entiende una persona
Y cuando esa persona falta, el negocio va a ciegas. Es el encargo que más nos piden.
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Comprasteis un programa y seguís llevando la mitad en papel
Porque el programa hace lo que él quiere, no lo que hacéis vosotros. Al final se rellena dos veces.
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Los mismos datos se teclean en dos sitios distintos
Y a veces no coinciden. Nadie sabe cuál de los dos es el bueno hasta que hay que discutirlo con un cliente.
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Habéis pedido una función y os han dicho que no es posible
En un programa de catálogo eso es verdad: se hizo para mil empresas y no para la vuestra. En uno vuestro, no.
Míralo funcionando
Antes de leer nada más, abre uno.
Es más rápido que cualquier párrafo que podamos escribir aquí. Fíjate en cuántos clics hacen falta para hacer lo normal y en si lo entendería la persona de tu equipo que peor se lleva con los ordenadores. Eso es lo que compras.
Fichaje y registro de jornada
Entrada, salida y pausas desde el móvil, con el registro guardado y exportable. Se abre sin registrarse, se escriben datos dentro y se reinicia con un botón. El programa es real; los datos de dentro están inventados a propósito.
El proceso
De cómo trabajáis hoy a un programa que os cuadre.
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Nos contáis cómo trabajáis hoy
Con qué papeles, con qué hojas de cálculo y dónde se atasca. Esta llamada es gratis y dura veinte minutos.
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Plano de trabajo: desde 90 €, cinco días laborables
Miramos el proceso de verdad, cronometramos lo que se tarda hoy, dibujamos las pantallas y os entregamos un documento con el alcance, el precio cerrado y la fecha. Se descuenta entero si nos encargáis el proyecto, y se devuelve si al terminarlo vemos que no hay nada que merezca la pena hacer.
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Decidís vosotros, con el plano en la mano
Si no os convence, ahí se acaba y sólo habéis pagado el Plano de trabajo, desde 90 €, por saber exactamente qué hacer. El documento es vuestro aunque no sigáis, y podéis llevárselo a otro si queréis.
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Lo construimos por fases
Cada fase termina con algo que ya podéis usar, no con una promesa. Y se cobra al terminarla, no por adelantado: si una fase se complica, se complica para nosotros.
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Lo probáis vosotros
Con vuestros datos de verdad y con el trabajo del día a día. Vuestra parte son unas dos horas a la semana, y casi todas se van en la primera.
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Se pone en marcha
Formación al equipo, manual corto y periodo de corrección de errores sin coste. Si un empleado vuestro no sabe usarlo, no hemos terminado.
Para quién es
Para empresas que ya han probado programas de catálogo y han acabado adaptándose ellas al programa.
- Talleres, instaladores y empresas de servicios con trabajo en la calle.
- Distribuidores y almacenes con un modo propio de llevar el género.
- Despachos y gestorías con un procedimiento que ningún programa recoge.
- Cualquier negocio con una hoja de cálculo crítica que sólo entiende una persona.
Para quién no es
Preferimos perder el encargo que empezarlo con un malentendido.
- Para quien busca un producto que escale y venderlo a otros: eso es una startup, otro riesgo y otro contrato.
- Para quien necesita emitir facturas o llevar libros de IVA. Está explicado abajo, en «Qué no entra».
- Para quien no puede dedicar dos horas a la semana a probar lo entregado. Sin eso el proyecto se muere a medias, y el culpable acaba siendo el proveedor.
- Para quien necesita el programa para la semana que viene. La primera fase son de cuatro a ocho semanas y no vamos a decir otra cosa para firmar.
Qué entra
En el precio cerrado de cada fase, detallado en el presupuesto.
- Análisis de cómo trabajáis, con las pantallas dibujadas y aprobadas antes de programar.
- El programa funcionando en el navegador y en el móvil.
- Usuarios y permisos, para que cada uno vea lo suyo.
- Carga de vuestros datos actuales, cuando se puedan exportar.
- Puesta en marcha, formación al equipo y manual corto.
- El código fuente, con la cesión de sus derechos de explotación detallada por escrito en el presupuesto.
- Periodo de corrección de errores sin coste, con la duración escrita en el presupuesto.
- Copias de seguridad configuradas y explicadas: dónde están, cada cuánto se hacen y cómo se recupera una.
Qué no entra
Y una cosa que no hacemos, dicha de frente.
- No desarrollamos software que emita facturas, ni que genere libros registro de IVA o de IRPF, ni ampliamos el programa de facturación que ya tengáis. Sí podemos leer de él para informes y paneles. Es una decisión nuestra: ese terreno tiene requisitos legales que cambian solos y preferimos no meteros ahí.
- El alojamiento y sus costes, que van a vuestro nombre y se pagan a su proveedor, sin margen nuestro.
- Migrar datos de un sistema que no permite exportarlos. Primero hay que ver si se puede, y eso se mira en el Plano de trabajo.
- Funciones nuevas después de cerrar el alcance. Se presupuestan aparte, y se dice antes de hacerlas, nunca después.
- Aplicaciones nativas de iPhone y Android con su publicación en las tiendas. Lo que hacemos funciona en el navegador del móvil, que para casi todos los casos es mejor y más barato. Si de verdad hace falta la aplicación nativa, os lo decimos.
Cómo se cobra
Por fases, con precio cerrado en cada una, y se cobra al terminar cada fase, no por adelantado. Así el riesgo es nuestro. La primera fase utilizable arranca en 990 € sin IVA con lo básico, una pantalla, y cada pantalla o función que se añada se presupuesta y se suma; un sistema completo suele quedar entre 6.000 € y 14.000 €, repartido en fases.
El Plano de trabajo cuesta desde 90 € y se descuenta entero de la primera fase. Si al terminarlo concluimos que no hay nada que merezca la pena construir, se devuelve.
Sin cuota obligatoria para seguir usándolo. Cuando está pagado, lo seguís usando sin depender de nosotros, en los términos de la cesión firmada. Nadie os va a apagar el programa.
Cuánto tarda
Una primera fase utilizable suele estar en cuatro a ocho semanas. Un sistema completo, entre dos y cuatro meses. El plazo va en el presupuesto, fase por fase.
Lo que más mueve ese plazo no es la programación: es el tiempo que vosotros podáis dedicar a probarlo. Por eso preguntamos en la primera llamada quién va a ser la persona de vuestro lado. Si no hay nadie, es mejor esperar a que lo haya.
Qué pasa después
El programa sigue funcionando sin nosotros. Nadie lo apaga por dejar de pagar una cuota, porque no hay cuota.
- Mantenimiento y mejoras, si los queréis, con su propio presupuesto y cancelables cuando queráis.
- Copias de seguridad y actualizaciones, si nos lo encargáis.
- Si algún día lo lleva otro, se le entrega el código y la documentación sin poner una sola pega.
- Lo que aprendimos de vuestro proceso queda escrito en el manual, no en nuestra cabeza.
Garantía
Lo que firmamos con vosotros, y lo que nos cuesta si lo incumplimos.
- Fecha comprometida
Cada fase lleva su fecha en el presupuesto. Si nos pasamos por causa nuestra, se descuenta el 10 % por cada semana completa de retraso, hasta un tope del 30 % de esa fase.
- Salida limpia
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El código y los accesos son vuestros, con la cesión detallada por escrito. Sin permanencia y sin cuota obligatoria.
Y hay una salida antes: con el Plano de trabajo en la mano decidís si seguir. Si no seguís, habéis pagado el Plano de trabajo, desde 90 €, y os lleváis el documento.
- Fallos nuestros
Se corrigen sin coste durante el periodo de garantía escrito en el presupuesto. Si una fase no os sirve, no se empieza la siguiente: el riesgo está partido en trozos pequeños a propósito.
- El techo
Nunca os devolveremos más de lo que nos hayáis pagado. Va escrito aquí y en los términos, con las mismas cifras, porque una garantía que no se puede sostener no es una garantía.
Leer la garantía entera: qué cubre, qué no cubre y cómo se reclama
Preguntas
Lo que nos preguntan antes de decidir.
¿Por qué cobráis el Plano de trabajo si otros hacen el diagnóstico gratis?
Porque no es una reunión de ventas: es ir a ver el proceso, cronometrarlo, dibujar las pantallas y escribir un documento de varias páginas con el alcance, el precio cerrado y la fecha. Eso son entre cuatro y ocho horas de trabajo de verdad.
Se descuenta entero si nos encargáis el proyecto, así que si seguís adelante no os ha costado nada. Y si al terminarlo vemos que no hay nada que merezca la pena construir, os lo devolvemos y ahí queda.
¿El código es nuestro de verdad?
Sí, y va detallado por escrito en el presupuesto, con la cesión de los derechos de explotación. Se entrega el código fuente y la documentación. No hay ninguna pieza que sólo podamos abrir nosotros, y si algún día lo lleva otro proveedor se le entrega sin poner una pega.
¿Y si desaparecéis a mitad de proyecto?
Por eso se trabaja por fases y se cobra al terminar cada una: nunca tenéis pagado más de lo que ya está entregado y funcionando. Cada fase termina con algo utilizable, con su código y su documentación en vuestras manos. Es la razón de que el proyecto se parta así, y no para facturar más veces.
Tenemos un Excel enorme del que depende todo. ¿Se puede pasar?
Casi siempre sí, y es el encargo que más nos piden. Lo primero es mirar si los datos se pueden exportar: si se pueden, se pasan; si no, hay que ver qué se rescata. Eso se comprueba en el Plano de trabajo y se os dice antes de presupuestar, no después.
¿Podéis hacernos las facturas?
No, y es una decisión, no una limitación. No desarrollamos ni automatizamos emisión de facturas, ni libros registro de IVA o de IRPF, ni tocamos el programa de facturación que ya uséis. Sí podemos leer de él para informes, avisos y paneles. Lo explicamos entero en la página sobre facturación y Verifactu.
¿Cuánto tiempo tenemos que dedicarle nosotros?
Unas dos horas a la semana mientras dure, y casi todas se van en la primera: contarnos cómo trabajáis hoy. Lo demás lo montamos nosotros y os lo traemos hecho. Si en vuestro equipo no hay nadie que pueda dedicar ese rato a probarlo, os diremos que esperéis: un programa sin probar no se usa, y uno que no se usa es dinero tirado.
¿Dónde están los datos?
En servidores de la Unión Europea, con su contrato de encargado de tratamiento. El alojamiento va a vuestro nombre y lo pagáis directamente a su proveedor. Antes de empezar os decimos por escrito qué servicio interviene en cada paso y qué datos pasan por él.
Hablemos
Contadnos cómo trabajáis hoy.
Con una llamada de veinte minutos solemos saber si hay proyecto o no. Y si no lo hay, os lo decimos ahí mismo y no os cobramos por descubrirlo. Si hay proyecto, el siguiente paso es el Plano de trabajo.
- La primera llamada es gratis y dura veinte minutos
- Plano de trabajo: desde 90 €, cinco días, descontable entero
- Te contestamos el mismo día laborable
Que te llamemos
Tres campos. Si nos dices qué hoja de cálculo os está mandando hoy, llegamos a la llamada con los deberes hechos.