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AutoEmpresa Webs y programas para pymes

Tu oficio

Web y programa de gestión para taller mecánico.

El presupuesto que se aprueba con un «vale, tira» por WhatsApp y que a la hora de la factura nadie recuerda igual. La orden de reparación en una hoja con grasa. El cliente al que le tocaba la revisión hace ocho meses y se fue a otro sitio. Empieza abriendo el presupuesto instantáneo: es lo primero que montamos en un taller.

Web desde 190 € sin IVA, lo básico de cada cosa; lo demás se suma · automatización desde 190 € por proceso · programa a medida desde 990 € la primera fase

  • Se abre sin registrarse
  • Precio cerrado por escrito
  • Sin cuota obligatoria
  • El código se te cede

«Vale, tira». Y a ver quién demuestra eso en septiembre.

«Los presupuestos los hago por la noche, en casa, cuando ya he cerrado el taller.»

«Me dijo que sí por WhatsApp y ahora dice que él no autorizó cambiar la correa.»

«El parte lo rellena el mecánico en una hoja y la mitad de las veces llega sin las horas.»

«Tengo la ficha del coche en el ordenador de la oficina, en el cuaderno y en la cabeza de mi hermano.»

Un taller no pierde dinero por trabajar mal. Lo pierde en los huecos entre una cosa y otra: el rato que tardas en contestar un presupuesto, la aprobación que no queda escrita, la pieza que se pidió dos veces, el elevador ocupado por un coche que espera un recambio que nadie ha reclamado, y la revisión que le tocaba a un cliente de hace cuatro años y que no le avisó nadie.

Y hay una parte que ni siquiera es de organización: es de prueba. Cuando la reparación se tuerce y el cliente discute la factura, lo que decide la discusión es si existe un presupuesto aprobado con fecha, con hora y con las líneas que se aprobaron. Un «vale, tira» en un chat de un móvil que cambia cada dos años no es eso.

  1. 08:10Entra un coche sin cita con un ruido en el tren delantero. Se apunta la matrícula en un papel porque el ordenador lo tiene tu hermano abierto con otra cosa.
  2. 09:40Diagnóstico hecho. Hay que llamar al cliente, que está trabajando y no coge. Le escribes por WhatsApp desde tu móvil personal.
  3. 11:20Contesta «vale, tira». El coche se sube al elevador. Nadie apunta qué se le dijo exactamente ni a qué hora.
  4. 12:05Al desmontar aparece otra cosa. Segunda llamada, segunda aprobación de palabra. La tercera ya ni se pide.
  5. 16:30El recambio no llega hoy. El coche ocupa un puesto y el cliente pregunta. Nadie sabe decirle qué referencia se pidió ni a quién.
  6. 19:45Cierras. Te sientas en casa a pasar a limpio tres presupuestos que llevan desde ayer esperando, y sabes que uno ya lo ha cerrado otro.

Ninguna de esas seis horas es culpa de nadie. Son seis puntos donde el trabajo se apoya en la memoria de una persona, y la memoria de una persona no se puede exportar, ni compartir, ni enseñar en una reclamación.

Míralo funcionando

Empieza por esta, y pruébala como si fueras tu cliente.

De los seis programas que tenemos abiertos, el que le cambia el día a un taller es el del presupuesto. Ábrelo en el móvil, elige una avería, mira la horquilla de precio que sale y fíjate en una cosa concreta: en el momento exacto en el que el cliente deja el teléfono. Es después de ver el precio, no antes. Esa es toda la diferencia.

Cómo leer esta demostración

El programa es real; los precios de dentro, no. Las tarifas están inventadas a propósito para que puedas trastear. En el tuyo van tus precios, tus tiempos de baremo y tus recargos.

Lo que escribas no sale de tu equipo. La demostración no hace ni una petición a internet. Lo calcula tu propio navegador y el botón «Reiniciar la demo» lo borra. Compruébalo abriendo la pestaña de red mientras la usas.

Un taller casi nunca da un precio cerrado por teléfono, y está bien que no lo dé. Por eso esto no escupe un número: escupe una horquilla, avisa de que hay que ver el coche y filtra al que sólo quería el precio de la mano de obra. Lo que gana el taller no es vender más barato: es contestar antes.

Y cuando el coche ya está en el taller, la siguiente pantalla es el parte. Lo hecho, las piezas, las horas y la conformidad del cliente firmada en la tableta, sin hojas con grasa ni firmas que se piden el viernes por teléfono. Abrir el parte con firma.

Ver los otros cinco programas abiertos

Qué se monta normalmente en un taller

Casi nunca las tres cosas a la vez. Se empieza por donde más sangra y lo demás va después, cada fase con su precio y su fecha.

  • La web, y con el presupuesto dentro. Una página que salga cuando alguien busca tu especialidad y tu pueblo, con el horario de verdad, la dirección, el teléfono en un botón y el formulario de presupuesto. Desde 190 €.
  • La aprobación con fecha y hora. El cliente recibe un enlace con las líneas del presupuesto y da el «sí» ahí, no en un chat. Queda guardado qué aprobó, cuándo y desde dónde. Es lo que convierte una conversación en una prueba.
  • La orden de reparación en la tableta del taller. Qué se ha hecho, qué piezas han entrado, cuántas horas, quién ha trabajado en ese coche y las fotos de antes y después. Sin hojas con grasa.
  • El historial por matrícula. Porque en un taller el cliente es la matrícula, no la persona: el coche cambia de dueño y el historial se queda. Buscas una matrícula y ves todo lo que ha pasado por ese vehículo desde el primer día.
  • El aviso de revisión y de ITV. Sale solo a los doce meses o a los quince mil kilómetros, según cómo lo quieras. Es la automatización que más rápido se paga en un taller, porque trabaja sobre clientes que ya te conocen.
  • El control de recambios pedidos. Qué se ha pedido, a qué proveedor, para qué matrícula y qué día lo prometieron. Para que nadie tenga que llamar al almacén a preguntar por un pedido suyo.
  • El fichaje del taller, si tienes mecánicos contratados. Con tableta en la entrada, porque nadie va a sacar el móvil con las manos como las tiene a las once de la mañana.

Qué no te vamos a hacer

Se dice ahora y no cuando llega la factura.

  • El programa de facturación. No desarrollamos software que emita facturas ni libros registro de IVA o de IRPF, y eso incluye el tuyo. Sí podemos leer de él para informes y avisos. Tiene que ver con Verifactu y está explicado más abajo.
  • La conexión con los baremos de tiempos de las marcas ni con las plataformas de peritación de las aseguradoras. Eso depende de que esas empresas dejen conectarse y de lo que cobren por ello. Se comprueba antes de presupuestar y se te dice, aunque la respuesta sea que no.
  • El catálogo de recambios con precios de proveedor actualizados solo. Cada distribuidor lo publica como quiere. Si el tuyo tiene forma de conectarse, se mira; si no, se introduce a mano y te lo decimos antes.
  • El asesoramiento legal sobre tus obligaciones como taller. Te montamos la herramienta. Lo que tengas que tener colgado en el tablón y cómo redactar tu presupuesto tipo lo dice tu asociación de talleres o tu asesoría.

Lo que te obliga a ti

Tres normas que ya te afectan, sin cuentos.

Hoy es 23 de septiembre de 2026. Esto es lo que hay, con las fechas que están publicadas y sin ninguna que no lo esté.

Real Decreto 1457/1986, de talleres de reparación de vehículos

El presupuesto previo por escrito no es una recomendación

La norma que regula los talleres de reparación de vehículos en España obliga, entre otras cosas, a entregar presupuesto previo por escrito antes de reparar, a que el cliente pueda renunciar a él de forma expresa —y que esa renuncia quede escrita—, a entregar resguardo de depósito del vehículo y a que la factura venga desglosada.

Esto es interesante porque no es papeleo: es exactamente el punto donde se pierden las discusiones. Un presupuesto que el cliente aprueba desde su móvil, con la hora registrada y las líneas a la vista, cumple lo que pide la norma y además te deja la prueba hecha. El «vale, tira» no cumple ni una cosa ni la otra.

Ojo: varias comunidades autónomas tienen encima su propio decreto de consumo para talleres, con requisitos añadidos sobre carteles, tablón de precios y hojas de reclamaciones. Lo tuyo concreto te lo dice tu asociación o tu asesoría, no nosotros.

Verifactu · RD-ley 15/2025

Si facturas, tu programa tiene fecha: 2027

Verifactu no va de que tú hagas un trámite: va de que el programa con el que emites facturas registre cada factura de forma encadenada e inalterable. Las fechas las fijó el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre: 1 de enero de 2027 si el taller es una sociedad y 1 de julio de 2027 si eres autónomo.

No hay ninguna lista de «software homologado por Hacienda». Lo que existe es la declaración responsable que emite el fabricante de tu programa. Si tu programa de taller es de los antiguos, la llamada que tienes que hacer es a quien te lo vendió, y la pregunta es esa: si van a emitir la declaración responsable y para cuándo.

Si el taller está en Álava, Bizkaia, Gipuzkoa o Navarra, esto no te aplica: ahí rige TicketBAI, con Batuz en Bizkaia, y Navarra tiene su propio sistema. Las fechas, las fuentes y quién queda fuera, en la página de Verifactu.

Artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores

Si tienes mecánicos contratados, el registro de jornada es diario

Desde el 12 de mayo de 2019, toda empresa con personal contratado tiene que llevar registro diario de jornada con la hora concreta de entrada y de salida de cada persona, conservarlo cuatro años y tenerlo a disposición de la plantilla, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo.

En un taller esto se complica por un motivo muy concreto: el turno partido y la avería que entra a las siete de la tarde. Las horas que se discuten son casi siempre esas, y una hoja rellenada el viernes de memoria no las sostiene.

Hay un real decreto en tramitación para llevar el registro a digital, con trazabilidad y acceso remoto para la Inspección. A día de hoy no está publicado en el BOE y cualquiera que te dé una fecha se la está inventando. Aquí está el estado de la tramitación, actualizado.

Cuánto cuesta y cuánto tarda

La web, desde 190 € sin IVA si es sencilla, de una página; una web completa, entre 1.900 € y 3.400 €, en dos pagos y de dos a cuatro semanas. Publicada a tu nombre, con el dominio y los accesos tuyos. Dentro de esa horquilla, lo que la mueve es cuántas especialidades haya que explicar y si hay que hacer fotos del taller.

La automatización, desde 190 € por proceso y de una a dos semanas. El aviso de revisión y de ITV es un proceso. La confirmación del presupuesto con hora, otro. Cada proceso adicional se presupuesta aparte y se suma.

El programa a medida, primera fase utilizable desde 990 € y de cuatro a ocho semanas. Un sistema completo de órdenes de reparación, historial por matrícula y recambios suele quedar entre 6.000 € y 14.000 €, por fases que se pagan al terminar cada una, no por adelantado.

Si lo que tienes es un taller de dos personas y ya usas un programa de taller que te va bien, probablemente no necesites un programa a medida: te vale con la web y con una automatización, y te lo diremos en la primera llamada sin cobrarte por descubrirlo.

Cuando no está claro por dónde empezar, el paso previo es el Plano de trabajo: desde 90 €, cinco días laborables, se descuenta entero del proyecto y se devuelve si al mirarlo vemos que no hay nada que merezca la pena. Todos los precios y qué hace que suban.

Sin cuota obligatoria. Cuando está pagado sigue funcionando aunque no vuelvas a contratarnos. El mantenimiento cuesta 90 € al mes, es opcional y se cancela cuando quieras. La fecha va en el presupuesto y si nos retrasamos por causa nuestra se descuenta: los seis compromisos están aquí.

Preguntas

Lo que nos pregunta un taller antes de decidir.

Ya tengo un programa de taller. ¿Tengo que tirarlo?

Casi nunca. Lo normal en un taller es que el programa de gestión y facturación esté bien para lo que hace —facturar y llevar el almacén— y que lo que falte esté alrededor: el presupuesto que se contesta rápido, la aprobación escrita, el aviso de revisión y la web que trae clientes nuevos.

Lo primero que miramos es si tu programa deja sacar datos de alguna forma: exportación, base de datos accesible o alguna conexión. Si deja, se aprovecha y no se toca. Si no deja, te lo decimos antes de presupuestar y decides tú, con el número delante.

El cliente aprueba por WhatsApp. ¿Eso vale como prueba?

Como indicio puede valer, pero es la prueba más frágil que hay: depende de que conserves el chat, de que el móvil no se haya cambiado, de que el número siga siendo el mismo y de que el mensaje diga exactamente qué se aprobaba. Casi nunca lo dice: dice «vale» o «tira».

Lo que montamos no elimina el WhatsApp, que es por donde te escribe la gente y no hay que pelearse con eso. Lo que hace es que el mensaje lleve un enlace, que en ese enlace estén las líneas del presupuesto y que el «sí» se dé ahí, quedando guardado qué se aprobó y a qué hora. El cliente sigue haciéndolo desde WhatsApp; tú te quedas con la prueba.

Mis mecánicos no van a usar una tableta con las manos sucias.

Es la objeción más razonable de todas y es la que más nos dicen. Por eso en un taller la orden de reparación se diseña para dos o tres toques grandes, no para escribir: empezar, marcar la pieza que se ha montado de una lista, hacer la foto y cerrar.

Lo que no funciona nunca es pedirle a un mecánico que teclee un texto largo. Si el programa necesita eso, está mal diseñado y el taller volverá al papel en tres semanas. Se prueba con ellos antes de dar nada por bueno.

¿Me hacéis la conexión con los tiempos de baremo de las marcas?

Depende de a qué estés suscrito y de si ese proveedor permite conectarse. Hay plataformas de datos técnicos y de baremos que sí lo permiten, con su coste, y otras que no lo permiten de ninguna manera.

No te vamos a decir que sí para conseguir el encargo. Se comprueba durante el Plano de trabajo, que cuesta desde 90 € y se descuenta, y te damos la respuesta por escrito aunque sea que no se puede. Si no se puede, se trabaja con tu propia tabla de tiempos, que es lo que hace hoy la mayoría de los talleres.

¿La web me va a traer clientes de verdad?

Te decimos lo que sabemos y lo que no. Lo que sí controlamos: que la página cargue rápido en el móvil, que se entienda en diez segundos a qué se dedica el taller, que el teléfono esté a un toque, que el horario y la dirección sean correctos y que haya una forma de pedir presupuesto sin llamar.

Lo que no controlamos es cuánta gente busca un taller en tu zona ni qué competencia tienes. Lo que sí hacemos es dejarte la medición puesta desde el primer día, para que al mes sepas cuántas llamadas y cuántos presupuestos han salido de ahí, y puedas juzgarlo tú con datos y no con nuestra palabra.

Hago chapa y pintura y trabajo mucho con aseguradoras. ¿Eso cambia algo?

Cambia bastante, y conviene decirlo en la primera llamada. Cuando el trabajo entra por una compañía, el ritmo no lo marcas tú: lo marcan la peritación, la autorización y el baremo de la compañía, y buena parte de tu tiempo administrativo se va en perseguir esos tres papeles.

Lo que sí se puede montar es el control de en qué punto está cada expediente, con quién quedó la pelota y cuánto lleva parado, más el aviso cuando algo pasa de los días que tú digas. Lo que no podemos prometerte es conectarnos con la plataforma de la aseguradora: eso lo deciden ellas y casi nunca dejan.

¿Y si el que tiene que usar esto soy yo y no tengo tiempo?

Entonces hay que hacerlo más pequeño, no más grande. Un taller de tres personas no necesita un sistema completo: necesita quitar una cosa concreta, la que más tiempo le come, y vivir con ella dos meses antes de tocar nada más.

Tu parte del trabajo son unas dos horas a la semana mientras dura el proyecto, y casi todas se van en la primera: contarnos cómo trabajáis hoy. Si ni eso puedes, es mejor esperar. Te lo decimos igual, aunque nos cueste el encargo.

Hablemos

¿Cuántos presupuestos contestas fuera del horario?

Cuéntanoslo en veinte minutos por teléfono y te decimos tres cosas: qué se puede quitar primero, cuánto costaría y cuánto tardaría. Si lo que necesitas es sólo la web, te lo diremos igual y no te venderemos un programa.

  • La primera llamada es gratis
  • Web desde 190 € sin IVA
  • Te contestamos el mismo día laborable

Contarlo por WhatsApp

Que te llamemos

Si nos dices cuántos sois, qué programa usáis hoy y cómo apruebas los presupuestos, llegamos a la llamada con los deberes hechos.

El mensaje sale del propio servidor: no pasa por ningún servicio de terceros. Si algo falla, escríbenos a contacto@autoempresa.es o llama al +34 745 03 46 61.

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