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AutoEmpresa Webs y programas para pymes

Tu oficio

Web y programa de gestión para gestoría y asesoría.

El trabajo no lo marca tu agenda: lo marcan el 20 de enero, el 20 de abril, el 20 de julio y el 20 de octubre. Y entre esas fechas está lo de siempre: el cliente que manda las facturas del trimestre el día 18, las notificaciones que hay que mirar todos los días y los certificados digitales de medio pueblo guardados en tu ordenador.

Programa desde 990 € sin IVA, primera fase utilizable · web desde 190 € · automatización desde 190 € por proceso

  • Se abre sin registrarse
  • No hacemos software de facturación
  • Precio cerrado por escrito
  • El código se te cede

Tu cuello de botella no es el trabajo. Es esperar a que te lo manden.

«Mis clientes me preguntan por el fichaje y yo les mando un Excel que luego no rellena nadie.»

«Las facturas del trimestre me llegan el día 18. Y son cuarenta fotos por WhatsApp.»

«Tengo que entrar todos los días a mirar notificaciones de cada cliente, una a una.»

«Tengo los certificados digitales de ochenta clientes instalados en este ordenador y no sé decirte quién los ha usado.»

Un despacho pequeño no tiene un problema de capacidad técnica: sabe hacer el trabajo. Tiene un problema de cola. Todo llega tarde, todo llega junto y todo llega en el formato que a cada cliente le viene bien, que nunca es el mismo. El trimestre no se hace en trece semanas: se hace en cinco días, y esos cinco días se pagan en salud.

Y hay dos riesgos que casi ningún despacho pequeño tiene controlados y que no salen en ninguna reunión hasta que pasan. El primero: una notificación electrónica que nadie abre a tiempo. El segundo: no poder decir quién usó qué certificado y cuándo. Ninguno de los dos se arregla trabajando más horas.

  1. día 1Empieza el trimestre. Se pide la documentación a los clientes. Contestan cuatro.
  2. día 8Se vuelve a pedir. Uno por uno, por correo y por WhatsApp. Esa reclamación la hace una persona a mano, y es media mañana.
  3. día 12Llegan cuarenta fotos de tickets por WhatsApp, giradas y algunas borrosas. Hay que descargarlas, renombrarlas y meterlas en la carpeta del cliente.
  4. día 16Alguien entra a mirar notificaciones de los ochenta clientes. Se hace porque alguien se acuerda, no porque haya un sistema.
  5. día 18Llegan las facturas del cliente grande. Entre ellas, una de hace dos meses que cambia el trimestre entero.
  6. día 20Se presenta todo. A las 23:40. Y dentro de tres meses vuelve a pasar exactamente igual.

Fíjate en que los días 1, 8 y 16 son trabajo que no factura a nadie: es perseguir. Eso es lo primero que se automatiza en un despacho, y es lo más barato de todo lo que hay en esta página.

Míralo funcionando

Ábrelo pensando en tus clientes, no en tu despacho.

Esta demostración te sirve para dos cosas a la vez, y la segunda es la interesante. La primera: es el fichaje de tu propio despacho. La segunda: es lo que le puedes enseñar al cliente que te pregunta por el registro de jornada, en lugar de mandarle otra vez el Excel que no rellena nadie. Ábrela, fíjate en la exportación del mes y piensa en cuántos clientes tuyos te lo han preguntado este año.

Cómo leer esta demostración

El programa es real; las personas de dentro, no. Están inventadas a propósito.

Lo que fiches no sale de tu equipo. No hace ni una petición a internet: no hay servidor detrás al que pudiera mandar nada. Lo guarda tu navegador y «Reiniciar la demo» lo borra. Compruébalo con la pestaña de red.

No te estamos proponiendo que revendas esto. Si quieres recomendárselo a un cliente, adelante y te lo agradecemos; pero no tenemos programa de colaboradores, ni comisiones, ni un acuerdo que firmar. Lo decimos porque es la pregunta que sale siempre a los cinco minutos.

Hay otra demo que en una gestoría se mira con más interés todavía: la de cobros pendientes. Quién te debe qué, desde cuándo y con el aviso ya redactado. Avisa; no reclama: el texto se prepara solo y enviarlo lo decide una persona. Una asesoría que factura a otras empresas cobra tarde casi siempre, y no por falta de ganas, sino porque nadie tiene el rato de perseguirlo. Abrir los cobros pendientes.

Ver los otros cinco programas abiertos

Qué se monta normalmente en un despacho

Todo esto va alrededor de tu programa de contabilidad y de nóminas, no en su lugar.

  • El panel de vencimientos por cliente y por modelo. Qué falta por presentar, de quién y para cuándo, con los plazos del trimestre y los anuales marcados. En una pantalla, no en la cabeza de una persona.
  • La reclamación de documentación, automática y escalonada. El primer aviso el día 1, el segundo el día 8 y el tercero el 14, con el nombre de lo que falta. Cuando el cliente lo manda, el aviso deja de salir solo. Esto es lo que devuelve las medias mañanas de perseguir.
  • El sitio donde el cliente suelta sus papeles. Un enlace suyo donde sube fotos o archivos desde el móvil y entran ya con el nombre y la carpeta correctos. El WhatsApp seguirá existiendo, pero el que sube al enlace deja de generar trabajo manual.
  • El aviso de notificaciones revisadas. No para entrar por ti, sino para que quede constancia de qué día se revisó cada buzón y de que no hay ningún hueco de cinco días sin mirar.
  • El registro de uso de certificados digitales. Quién usó cuál, cuándo y para qué trámite. Es una de esas cosas que no hacen falta nunca hasta el día que hacen muchísima falta.
  • El control de la cartera. Qué servicios tiene contratados cada cliente, cuánto paga, desde cuándo y qué le has hecho de más este año sin facturarlo. Ese último dato suele ser el más caro de todos.
  • El fichaje de tu propio despacho, con el mes cuadrado. Que es exactamente lo que le pides a tus clientes, y que es incómodo no tener.
  • La web, que en una gestoría capta un tipo concreto de encargo. El que busca «darse de alta de autónomo», «constituir una sociedad» o «cambiar de asesoría» y todavía no tiene despacho. No sustituye a la recomendación: entra por otra puerta.

Qué no te vamos a hacer, y aquí es especialmente importante

Porque en tu oficio lo que queda fuera es justo el corazón de tu trabajo.

  • Tu programa de contabilidad. No desarrollamos software que lleve contabilidad, ni que genere libros registro de IVA o de IRPF, ni que emita facturas. Ni el tuyo ni el de tus clientes. Es una decisión nuestra y vale para todos los proyectos.
  • El cálculo de nóminas, cotizaciones ni la presentación de modelos. Nada que se presente ante la Administración sale de un programa nuestro.
  • Entrar por ti en las sedes electrónicas con los certificados de tus clientes. Automatizar el acceso con certificado ajeno es terreno delicado, con condiciones de uso por medio. Lo que sí montamos es el registro de quién entró y cuándo, que es la parte que te protege.
  • El asesoramiento sobre protección de datos. Montamos el sistema con alojamiento en la Unión Europea y contrato de encargado de tratamiento firmado. Lo que tú tienes que tener firmado con tus clientes lo decides tú, que de eso sabes más que nosotros.
  • Un programa para que tú se lo revendas a tus clientes. No tenemos programa de colaboradores ni comisiones. Si nos recomiendas, encantados, y si quieres estar delante en la llamada con tu cliente, también.

Lo que te obliga a ti

De normativa sabes tú. Estas tres son las que te tocan como empresa.

Hoy es 23 de septiembre de 2026. Esta sección es la más incómoda de escribir de las siete páginas de oficio, porque el lector sabe más que quien la escribe. Va sin condescendencia y con las fuentes a la vista.

Artículo 43.2 de la Ley 39/2015

El plazo de las notificaciones corre aunque nadie las abra

Una notificación electrónica se entiende rechazada si transcurren diez días naturales desde su puesta a disposición sin acceder a ella, y el procedimiento sigue su curso. Esto lo sabes de sobra. Lo que casi ningún despacho tiene es la prueba de que su buzón, y el de cada cliente, se ha revisado.

Cuando algo se escapa, la discusión no es sobre la norma: es sobre qué día se miró y quién lo miró. Si eso vive en la memoria de la persona que entra cada mañana, no hay nada que enseñar. Un registro de revisiones, con fecha y responsable, convierte una discusión en un listado.

No automatizamos el acceso ni descargamos nada por ti. Lo que montamos es el control de que la revisión se hizo, y el aviso cuando algún buzón lleva más días sin revisarse de los que tú hayas fijado.

Verifactu · RD-ley 15/2025

El teléfono te va a sonar en 2027, y puedes adelantarte

Las fechas las fijó el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre: 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos y el resto de obligados. No aplica en Álava, Bizkaia, Gipuzkoa ni Navarra, donde rige TicketBAI, con Batuz en Bizkaia, y donde Navarra tiene su propio sistema.

La parte operativa, que es lo que nos toca a nosotros: en los meses previos vas a recibir la misma llamada decenas de veces, y la respuesta depende de un dato que hoy no tienes en ninguna parte: con qué programa factura cada uno de tus clientes. Ese inventario, hecho con tiempo, convierte una avalancha en una campaña.

Y el recordatorio que conviene repetir: no existe ninguna lista oficial de «software homologado». Lo que existe es la declaración responsable del fabricante. Las fechas, las fuentes y quién queda fuera.

Artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores

El registro de jornada: el tuyo y el de tus clientes

Desde el 12 de mayo de 2019 es obligatorio para toda empresa con personal contratado, se conserva cuatro años y tiene que estar a disposición de la plantilla, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo. Y en los contratos a tiempo parcial hay además que totalizar mensualmente y entregar el resumen con la nómina.

Hay un real decreto en tramitación para llevar el registro a digital, con trazabilidad y acceso remoto para la Inspección. A día de hoy no está publicado en el BOE. El día que se publique, el plazo de adaptación previsto es corto y tú vas a ser la primera persona a la que llamen tus clientes.

No te vamos a vender urgencia con una fecha que no existe. Lo que sí decimos es lo obvio: los clientes que hoy lo llevan en papel serán llamadas ese mismo día. Aquí está el estado de la tramitación, y lo mantenemos al día.

Cuánto cuesta y cuánto tarda

La reclamación automática de documentación, desde 190 € por proceso y de una a dos semanas. Es por donde recomendamos empezar en un despacho: cuesta poco, se nota el trimestre siguiente y no obliga a cambiar nada de lo que ya usáis.

El programa a medida, primera fase utilizable desde 990 € y de cuatro a ocho semanas. Un sistema con vencimientos, entregas de clientes, portal de documentación y registro de certificados suele quedar entre 6.000 € y 14.000 €, por fases que se pagan al terminar cada una, no por adelantado.

La web, desde 190 € sin IVA si es sencilla, de una página; una web completa, entre 1.900 € y 3.400 €, en dos pagos y de dos a cuatro semanas. En una gestoría lo que hace que suba es el número de páginas: una por servicio —fiscal, laboral, contable, mercantil— y una por trámite de entrada funcionan mucho mejor que una sola que lo cuente todo.

Cuando no está claro por dónde empezar, el paso previo es el Plano de trabajo: desde 90 €, cinco días laborables, se descuenta entero del proyecto y se devuelve si al terminarlo vemos que no hay nada que merezca la pena. Todos los precios y qué hace que suban.

Sin cuota obligatoria. Cuando está pagado sigue funcionando aunque no vuelvas a contratarnos, el código se cede por escrito y la documentación se entrega. El mantenimiento son 90 € al mes, opcional y cancelable. Los seis compromisos, por escrito.

Preguntas

Lo que nos pregunta un despacho antes de decidir.

¿Esto se conecta con mi programa de contabilidad?

Depende del programa, y es lo primero que comprobamos. Algunos de los que se usan en despachos permiten exportar o tienen forma de conectarse; otros están cerrados a cal y canto y su fabricante no tiene ningún interés en que salgas de ahí.

Se comprueba en el Plano de trabajo, antes de presupuestar, y te damos la respuesta por escrito aunque sea que no se puede. Si no se puede, lo que montamos vive al lado y se alimenta de lo que tú ya tienes en otro sitio: sigue siendo útil, pero el proyecto es distinto y el precio también.

¿Podéis automatizar la descarga de notificaciones de mis clientes?

No lo hacemos. Entrar en una sede electrónica con el certificado de otra persona, de forma automatizada, es un terreno con condiciones de uso propias y con responsabilidad encima, y no vamos a montarte algo cuyo riesgo no podemos valorar por ti.

Lo que sí montamos es la parte que te protege y que casi nadie tiene: dejar constancia de qué buzón se revisó, qué día y quién, y avisar cuando alguno lleva más días sin revisarse de los que tú hayas fijado. Es menos vistoso y es lo que sirve el día que hay una discusión.

Mis clientes no van a subir nada a ningún portal.

Una parte no, y hay que contar con ello desde el diseño: el portal tiene que ser un enlace que se abre y una foto que se sube, sin usuario ni contraseña que memorizar, porque en cuanto hay que registrarse la mitad se cae.

Y con el resto no se pelea: se sigue recibiendo por WhatsApp o por correo, y lo que se automatiza es el aviso de que falta. Ya sólo con eso —que la reclamación salga sola tres veces en vez de que alguien la haga a mano— se recupera la mayor parte del tiempo, aunque ningún cliente use el portal.

Somos cuatro personas. ¿No es mucho programa para nosotros?

Para cuatro personas, un sistema completo casi siempre es mucho, y te lo diremos en la primera llamada. Lo que sí suele salir a cuenta con cuatro personas es una automatización sola: la reclamación de documentación, que parte de 190 € y no cambia nada de lo que ya usáis.

El programa a medida empieza a tener sentido cuando sois más gente, cuando hay varias personas tocando los mismos clientes, o cuando lleváis servicios distintos a clientes distintos y ya nadie sabe de memoria quién tiene contratado qué.

¿La web me va a traer clientes o es sólo para tener presencia?

Te trae un tipo concreto de cliente y conviene saber cuál: el que todavía no tiene gestoría y busca un trámite de entrada —darse de alta, constituir una sociedad—, y el que quiere cambiarse y está comparando. No te trae al que viene recomendado, que ese llega igual.

Lo que controlamos lo hacemos: que cargue rápido, que haya una página por servicio, que el teléfono esté a un toque y que se entienda a quién atendéis. Lo que no controlamos es la demanda de tu zona. Lo que sí dejamos puesto es la medición, para que lo juzgues tú al mes.

¿Y si tengo que enseñarle esto a la Inspección o a un cliente?

Todo lo que montamos se puede exportar: en el formato que pidas y sin depender de que nosotros existamos. Es una de las cosas que va por escrito en el presupuesto, junto con la cesión del código y la entrega de la documentación.

La regla que seguimos es simple: si un dato ha entrado en el sistema, tiene que poder salir de él. Un programa del que no se puede sacar la información es un programa que te tiene cogido, y eso no lo hacemos en ningún proyecto.

¿Os puedo recomendar a mis clientes?

Sí, y lo agradecemos. Pero para que quede claro desde el principio: no hay comisión, no hay acuerdo de colaborador y no hay tarifa especial por volumen. Si te lo ofreciéramos, tu recomendación dejaría de ser una recomendación y pasaría a ser una venta, y tus clientes lo notarían.

Lo que sí hacemos encantados es estar en la llamada contigo delante, decirle a tu cliente lo mismo que te decimos a ti —incluido cuándo no le hace falta gastarse el dinero— y no tocar nada de lo que tú le llevas. Nuestra exclusión de facturación y de libros registro también le afecta a él, así que no hay solapamiento posible con tu trabajo.

Hablemos

¿Cuántas horas al trimestre se van en perseguir papeles?

Cuéntanoslo en veinte minutos por teléfono y te decimos por dónde empezaríamos, cuánto costaría y cuánto tardaría. Si con una automatización de 190 € tienes resuelto lo que te duele, te lo diremos igual y no te venderemos un sistema.

  • La primera llamada es gratis
  • Automatización desde 190 €
  • Te contestamos el mismo día laborable

Contarlo por WhatsApp

Que te llamemos

Si nos dices cuántos sois, cuántos clientes lleváis y con qué programa trabajáis, llegamos a la llamada con los deberes hechos.

El mensaje sale del propio servidor: no pasa por ningún servicio de terceros. Si algo falla, escríbenos a contacto@autoempresa.es o llama al +34 745 03 46 61.

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